domingo, 9 de febrero de 2014

El altar de DIOS en el trabajo Sabiduría Milenaria nº 6

11 de febrero de 2014

El altar de DIOS en el trabajo
Sabiduría Milenaria nº 6

“Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará el holocausto sobre él, y quemará sobre él las grosuras de los sacrificios de paz.  El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará”. Lv.6:12-13


El altar de DIOS en el trabajo

Para liderar adecuadamente una Organización, hay que servirla tomando el  ejemplo de nuestro líder máximo: Jesús; él ejercía su liderazgo con respeto, con integridad, sinceridad y buscaba siempre el mayor bienestar de los suyos.
Atender el altar en el trabajo, le compite a líder máximo. Ser líder es una vocación desde lo más alto, hay un gran gozo al dirigir con este tipo de autoridad y el CEO como sacerdote tiene esa figura y responsabilidad porque es el responsable frente a DIOS del personal de su Empresa. 
El CEO debe proveer “leña cada mañana”, nuevos entusiasmos, nuevas ideas, nuevas acciones de amor, nuevos objetivos, nuevos desafíos, debe cuidar a las personas, amarlas, alentarlas, tratarlas bien, ayudarlas  a crecer, prosperarlas, brindarle oportunidades a todos, eso son los sacrificios que a DIOS le agradan. Recordemos que el CEO es el responsable de ofrecer sobre el altar los sacrificios de paz, de comunión, de reconciliación y estos sacrificios deben ofrecerse cada día.
Con un clima laboral así, disminuyen rápidamente la rotación y los celos, y todos toman a la Empresa como propia. A eso llamamos “trabajar con el equipo”.
El fuego también está asociado con la presencia viva de DIOS. No olvidemos que las Empresas están formadas por personas (no máquinas) y ellas siempre deben ser amadas y esta tarea comienza con el altar encendido cada mañana.
Lo contrario, cuando el CEO y su equipo se duermen en los laureles, cuando se cree que se tiene “la vaca atada”, cuando se deja de poner leña cada día, rápidamente el fuego se apagará y es muy difícil volver a encenderlo. La palabra de DIOS es muy concreta: “El fuego encendido sobre el altar no se apagará”. 


Oración: Señor JESUS, ayúdame a ser tu LUZ, tu Embajador, tu Representante y poder guiar a todo mi personal por tus caminos, enfrentando juntos las muy difíciles y confusas circunstancias actuales que vivimos en el mundo de los negocios.  Amén.

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