07 de enero de 2014
PREDICAR CON EL EJEMPLO Sabiduría Milenaria nº 1 |
“El
cuerpo humano está compuesto de muchas partes, pero no todas ellas tienen la
misma función. Algo parecido pasa con nosotros como iglesia: aunque somos
muchos, todos juntos formamos el cuerpo de Cristo. Dios nos ha dado a
todos diferentes capacidades, según lo que él quiso darle a cada uno. Por
eso, si Dios nos autoriza para hablar en su nombre, hagámoslo como corresponde
a un seguidor de Cristo. Si nos pone a servir a otros, sirvámosles bien. Si
nos da la capacidad de enseñar, dediquémonos a enseñar. Si nos
pide animar a los demás, debemos animarlos. Si de compartir nuestros bienes
se trata, no seamos tacaños. Si debemos dirigir a los demás, pongamos todo
nuestro empeño. Y si nos toca ayudar a los necesitados, hagámoslo con
alegría”. Ro.12:4-8
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Predicar
con el ejemplo, probablemente se haya convertido en el mayor cliché usado en
lo que va de este siglo y con muy relativos resultados. Como nunca antes hemos logrado
separar lo que hay que decir de lo que hay que hacer. Esta bipolaridad señala
que cuanto más nos centramos en crear el futuro y enfrentar los
cambios, más difícil se hace liderar el presente.
Los Ejecutivos trabajan muy duro enviando los mensajes adecuados a las fuerzas de trabajo, que generalmente están dispersas y desvinculadas de los objetivos. Se invierte mucho tiempo y dinero en transmisiones por Internet, portales, blogs, marketing viral, carteles, cuentos, boletines de noticias, mapas de aprendizaje, los agentes de cambio y otras técnicas de capacitación muy elaboradas, pero los resultados son muy relativos, el ROI es uno de los grandes gastos que se enfrentan las Compañías.
El
problema persistirá mientras no exista un verdadero cambio del “ser
interior” en los integrantes. Bien enseña la Biblia que los equipos (sean
empresas o iglesias) tomen la figura del cuerpo humano, donde todos sus
órganos están al servicio de todos y entre todos se ayudan y forman una
perfecta y armónica unidad.
Coordinar
estas acciones y armonizar su funcionamiento requiere de 7 actitudes:
1)
Hablar con integridad
2)
Servir con excelencia
3)
Enseñar con dedicación
4)
Entusiasmar, inspirar, ser ejemplo
5)
No ser egoístas, mezquinos
6)
Dirigir poniendo el máximo de empeño
7)
Ayudar a los necesitados con la alegría
de poder hacerlo.
Poner
en práctica estas enseñanzas es predicar con el ejemplo y avanzar
entre todos los liderados a la conquista de los objetivos.
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martes, 21 de enero de 2014
Predicar con el ejemplo Sabiduría Milenaria nº 1
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