14 de enero de 2014 -
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Cambiar
el clima laboral
Sabiduría Milenaria nº 2 |
Ámense
sinceramente unos a otros. Aborrezcan lo malo y apéguense a lo bueno. Ámense
como hermanos los unos a los otros, dándose preferencia y respetándose
mutuamente. Esfuércense, no sean perezosos y sirvan al Señor con corazón
ferviente. Vivan alegres por la esperanza que tienen; soporten con valor los
sufrimientos; no dejen nunca de orar. Hagan suyas las necesidades del
pueblo santo; reciban bien a quienes los visitan. Bendigan a quienes
los persiguen. Bendíganlos y no los maldigan. Alégrense con los que
están alegres y lloren con los que lloran. Vivan en armonía unos con otros.
No sean orgullosos, sino pónganse al nivel de los humildes. No presuman de
sabios. No paguen a nadie mal por mal. Procuren hacer lo bueno delante
de todos. Hasta donde dependa de ustedes, hagan cuanto puedan por
vivir en paz con todos. Queridos hermanos, no tomen venganza
ustedes mismos, sino dejen que Dios sea quien castigue; porque la Escritura
dice: “A mí me corresponde hacer justicia; yo pagaré, dice el Señor.”
Y también: “Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed,
dale de beber; así harás que le arda la cara de vergüenza”. No
te dejes vencer por el mal. Al contrario, vence con el bien el mal.
(Ro.12:9-21)
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Esta serie de consejos
apostólicos son los ideales para cambiar el clima en las relaciones entre las
personas y entre todos hacer posible una atmósfera donde podamos trabajar
felices.
Siempre
esperamos que otros comiencen a aplicar estos cambios y curiosamente terminamos
absorbidos por la atmósfera existente ya creada, sin entender que nosotros
también somos generadores de ese clima, del habitable y del inhabitable.
Quienes tenemos
mayores responsabilidades dentro de la Compañía, seremos siempre los
primeros. A DIOS le agrada que seamos los primeros: primeros en dar, en
amar, en ayudar, en perdonar, en cambiar. Ser primeros avergüenza a los
últimos, ser dignos de imitar obliga a los demás al cambio. Recordamos que la
luz siempre vence a las tinieblas y el bien siempre vence al mal.
¿Quién no
quiere trabajar en un lugar donde se aman, se respetan, se honran, se
alegran, se tienen paciencia, se ayudan entre ellos y ayudan a los
necesitados, practican la hospitalidad, bendicen y no maldicen, se alegran y
entristecen juntos, hay armonía, no son negligentes ni perezosos, viven
apasionados, no son arrogantes sino solidarios, no se envidian, no hay
venganzas? Un lugar así es muy codiciado para trabajar y la vida es
absolutamente mejor!
Practicar estos
consejos apostólicos hace a las grandes diferencias dentro de los equipos de
trabajo, entre los familiares, los amigos, los compañeros, el mercado y la
competencia. Dejar de practicar solamente uno de estos consejos, hace que la
vida sea imposible.
Los cambios
comienzan con uno y nadie nos puede obligar a cambiar, ni siquiera DIOS. Pero
podemos convertirnos en gestores de cambios, modificadores del clima dentro
de nuestros equipos. Es dentro de ellos y con ellos que debemos practicar
estas cosas y el clima lentamente cambiará. Somos
“gestores de cambios”.
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Elías Bajer y Asociados realizan
conferencias y cursos con enseñanzas bíblicas para la edificación de los
equipos, en los mismos lugares de trabajo. Su consulta es el inicio de
los cambios anhelados.
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martes, 21 de enero de 2014
Cambiar el clima laboral Sabiduría Milenaria nº 2
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